MASCARAS DE ORDEN Y DE JUSTICIA, CARRERAS, INCENDIOS Y VARIOS

MASCARA NGIL

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ESPECIFICACIONES:

Ref. : MFANT-185

Sección : MASCARAS FACIALES

Subsección : MASCARAS FACIALES

País : GABON

Etnia : FANG

Época de la Pieza : Mediados del siglo XX o anterior.

Materiales / Técnica : Madera y pigmentos.

Altura : 39.00 Cm.

Anchura : 16.00 Cm.

DESCRIPCCIÓN:

Este tipo de máscara antropomórfica era utilizada por la sociedad masculina Ngil que existe aún actualmente. Esta sociedad secreta se encargaba de las iniciaciones y luchaba contra la hechicería. El Ngil es un rito de fuego purificador simbolizado por el gorila y su máscara representa la potencia y la fuerza conferida por el antepasado que la encarna. Los portadores de estas máscaras hacían su aparición en los poblados por la noche, bajo la luz de las antorchas, formando grupos numerosos. La cara va pintada con caolín, color que evoca el poder de los antepasados. El color blanco de cada máscara encarna el espíritu de un  difunto.

El Ngil es una sociedad secreta de carácter judicial, por ello la función judicial es una de las más importantes de las máscaras Ngil. Son ellas quienes se encargan de juzgar a los culpables de las malas acciones y a los responsables de los delitos. Su objetivo principal consistía en impedir que hicieran daño a la población los brujos y hechiceros Beyem, poseídos por los malos espíritus. Los Ngil son una sociedad fang que está por encima de todos los linajes. La iniciación a la sociedad Ngil comprendía una purificación previa, física y moral seguida de una flagelación y de una confesión de los delitos y de la violación de las prohibiciones. Se participaba en una prueba ordálica ante las reliquias de los antepasados, contenidas en los byeri, a los que se ofrecían sacrificios. Se trataba del paso simbólico de un estado andrógino al estado masculino de adulto, definido sexualmente. El Ngil tenía su lugar sagrado en un claro del bosque llamado ésam, en donde había grandes figuras yacientes de forma vagamente humana, que representaban al Ngil y a  su esposa. Los neófitos debían reptar delante de estas efigies pasando por encima de una fosa en la que guerreros ocultos trataban de herirles con sus armas. También debían someterse a la prueba de las hormigas.

Sólo los hombres podían ser iniciados al Ngil, que era además utilizado contra los maleficios, los envenenamientos y que servía de protección a sus miembros. El Ngil trataba siempre de restablecer el orden social y  formaba parte de los rituales que regulaban la vida de los pueblos gaboneses tradicionales

Después de las pruebas realizadas en el bosque sagrado, el ritual proseguía en la plaza del poblado, al alba o al crepúsculo. Armado con un sable o una  simple porra el Ngil debía destruir las casas de los vecinos que estaban en conflicto con otros miembros de la sociedad. Estas enemistades se debían a adulterios, robos o deudas. El portador de la máscara tenía una voz grave que asustaba a las mujeres y a los niños e imponía respeto a los hombres.

Estas máscaras blancas de rostro alargado eran portadas por miembros notables de su sociedad. Son máscaras muy estilizadas, con finos rasgos alargados que figuran el rostro humano, dando la impresión de un corazón alargado, característico de esta etnia. Sus ojos están muy poco abiertos y la boca reducida a la más simple expresión con el fin de que salga deformada y no se reconozca a su portador.

Esta sociedad fue prohibida durante la Colonización, en el año 1910, por ser la causa de unas muertes absurdas y por oponerse a la autoridad colonial. 

Máscara de ojos rasgados y escarificación en la mejilla derecha. Nariz alargada y boca pequeña. Los arcos ciliares junto con el perímetro de las mejillas forman un corazón. Gran frente, elevada, surcada por dos flechas que parten del entrecejo. Expresión de serenidad. Pátina antigua. 

LOCALIZACIÓN