ESPECIFICACIONES:
Ref. : -46
Sección : DIVINIDADES Y FIGURAS PROTECTORAS
País : TOGO
Etnia : FON
Época de la Pieza : Primer tercio siglo XX o anterior
Materiales / Técnica : Madera, hierro, cauris, rapo, fibras, espejo y sustancias sacrificiales.
Altura : 57.00 Cm.
Anchura : 50.00 Cm.
DESCRIPCCIÓN:
Rarísimo alar vudú que representa a una sacerdotisa, con los brazos extendidos en plena acción. A sus costados hay lo que parecen dos animales con pequeños cuernos rectos, que también podrían representar las orejas, en ambos casos de difícil interpretación. En sus cabezas figura el hierro ritual fon y cauries en sus cuellos, que también forman los ojos de la sacerdotisa. Un espejo redondo ocupa su pecho. El espejo puede servir para rechazar las fuerzas del mal, pero también puede robar el alma al intruso que se mira en él, pues en él se ve reflejado. Otro espejo, perdido, figuraba en el centro de la parte inferior. Los huecos de esta parte inferior estaban destinados a guardar reliquias de los antepasados. Los recipientes que están sobre la mesa sirven para la mezcla de sus productos mágicos. En realidad se trata de tres bocios que han recibido multitud de libaciones. Los bocios son objetos destinados principalmente a la protección personal o de la comunidad contra actos de hechicería que podrían provocar epidemias, guerras, desnutrición o enfermedades. También eran utilizados para causar daños a los enemigos o para obtener una curación o el éxito personal. Fabricados secretamente por su propietario o por el hechicero se componen de elementos mágicos sólo por ellos conocidos. Normalmente se utilizan huesos, hierros rituales, cauris, barro, fibras vegetales, plumas, uñas, cuerdas, garras de animales, sangra, abalorios, semillas y todo tipo de sustancias mágicas, según se destinen a uno u otro fin, y hasta candados pues el candado sirve para abrir o cerrar las fuerzas ocultas.
Los más conocidos son los de los Fon (Benin), de cuya lengua procede la palabra “bocio” que significa “cadáver”. Estos objetos no encarnan a los dioses pero trabajan con su energía y con la de los espíritus por lo que son empleados en las prácticas del vudú para proteger contra el mal, las enfermedades, la brujería o para obtener la riqueza o el éxito. También son objeto de culto en los altares familiares y reciben ofrendas y libaciones.
Pátina formada por el uso, las libaciones y que acusa el paso del tiempo.
LOCALIZACIÓN