FERTILIDAD

PIQUETE DE FERTILIDAD

PIQUETE DE FERTILIDAD PIQUETE DE FERTILIDAD PIQUETE DE FERTILIDAD

ESPECIFICACIONES:

Ref. : FRT-35

Sección : FERTILIDAD

País : SIERRA LEONA

Etnia : MENDE

Época de la Pieza : Mediados del siglo XX o anterior.

Materiales / Técnica : Madera y pigmentos.

DESCRIPCCIÓN:

Es uno de los grandes temas y una de las preocupaciones esenciales de las culturas africanas, ya se trate de la fertilidad femenina o de la fertilidad de las tierras. El fruto del vientre de la madre y el fruto de la madre tierra han sido también una constante en el Antiguo Testamento y lo será en las generaciones venideras. Daniel 7,12b-13: "... el Señor, tu Dios mantendrá contigo la alianza y será fiel al juramento que hizo a tus antepasados. Te amará, te bendecirá. te multiplicará: bendecirá el fruto de tus entrañas y el fruto de tu suelo; tu trigo, tu vino, tu aceite, las crías de tus vacas y tus ovejas, en la tierra que va a darte según prometió a tus antepasados."; Dt 28,4:"Bendito el fruto de tus entrañas, el producto de tu suelo, el parto de tus vacas y la cría de tus ovejas." En estas palabras bíblicas parecen encontrar un reflejo las tradiciones africanas. La fertilidad de la mujer está, con frecuencia, asociada a la fertilidad de los campos. Ritos, ceremonias y mascaradas suelen ser comunes para ambos casos. Muchos pueblos africanos viven de la tierra y sólo una tierra fértil puede garantizar su subsistencia. Por ello, numerosos son los ritos y ceremonias con bailes de máscaras que se les dedican especialmente en el momento de las siembras y en el de las cosechas. Y al igual que las estatuillas dedicadas a favorecer la fecundidad de la mujer, numerosas son también las máscaras talladas y consagradas para que, mediante las plegarias y los ritos adecuados, los conocidos ritos agrarios, las potencias del más allá sean favorables concediendo la fertilidad de las tierras. La mujer estéril es una desgracia en la familia y en el clan. Es la mayor vergüenza que puede pesar sobre una mujer. Y su mayor tragedia, pues al no tener descendencia, nunca podrá ser elevada a la categoría de antepasado, su espíritu permanecerá errante y no tendrá derecho a las obsequias fúnebres de aquellos que han dejado descendencia. En muchas etnias, Nandji, Fanti, Ashanti, Mossi, entre otras, las mujeres mandan fabricar unas muñecas que una vez consagradas favorecerán la fertilidad y preservarán la salud durante los embarazos y los partos. Desde niñas se entrenarán a ser madres con estas muñecas. Una parte importante de la estatuaria africana gira en torno a la maternidad y a la mujer así como una parte importante de las máscaras, especialmente las zoomorfas honran la fertilidad de la tierra.

           La fertilidad, ya sea de los campos como de las personas, es uno de los temas centrales de las sociedades tradicionales africanas. Y así se traduce en numerosas respuestas escultóricas. La mujer que no puede tener hijos es en la mayoría de los pueblos africanos la mayor desgracia que puede acontecer en una familia. Pierde su dignidad como mujer, es olvidada, despreciada,  arrinconada por su sociedad hasta el punto de quedar totalmente aislada. El hombre estéril o que ha permanecido soltero  se enfrenta al oprobio, a la burla y al desprecio de todos debiendo a veces, en ambos casos,  abandonar el poblado  porque la vida en él se ha hecho insoportable. Asegurar una descendencia es primordial en las familias  para que la estirpe pueda perdurar en el tiempo. El hombre y la mujer están hechos para transmitir la vida y si no pueden hacerlo pierden el primer atributo que les confiere su naturaleza humana, al igual que una tierra estéril pierde su naturaleza de tierra nutricia y se convierte en algo árido incapaz de generar la vida.  Una tierra que no da fruto supone una gran desgracia para la comunidad al privarla de la alimentación necesaria.

Son muchos los ritos y los cultos destinados a favorecer la fertilidad, en los que normalmente se une la fertilidad de la mujer a la fertilidad de los campos. Ambas cosas forman un todo. Y muchas son también las formas materiales que encarnan las fuerzas espirituales a las que se dirigen  estos ritos. Numerosas máscaras y estatuas son elaboradas y consagradas con este fin. Un objeto utilizado muy frecuentemente en muchos lugares es el llamado poste de fertilidad que de coloca delante de la puerta de la choza de la mujer que está próxima al parto para protegerla de cualquier adversidad e impedir que penetre el peligro. Es el vigilante que guarda la casa y la protege de todo mal. Estos postes adquieren distintas formas y tamaños según las etnias al igual que las muñecas de fertilidad, estatuas y otros objetos tallados con este fin. 

   Piquete femenino de fertilidad. La mujer lleva dos cuernos sobre la cabeza por lo que este piquete que se clava   en la puerta de las parturientas no sólo pide abudancia de hijos sino también de la caza para poder coseguir el alimento. Pátina oscura. 

LOCALIZACIÓN