
Caballero Mbigou
Esta esteatita conocida como piedra Mbigou se extrae en las canteras de la localidad del mismo nombre, en la provincia…
FEC-17
Lista del catálogo histórico
Texto y organización del catálogo original · Jesús Arrimadas Saavedra
Los genios de la naturaleza, los espíritus de los antepasados, las potencias sobrenaturales y las distintas divinidades se manifiestan continuamente a los hombres, pero es necesario que éstos sepan interpretar estas manifestaciones. Los espíritus pueden conocer los misterios del mundo sobrenatural y como hay muchas cosas que escapan al conocimiento del común de los mortales y no es posible dialogar con los espíritus ni hacerles las preguntas adecuadas y menos aún establecer un contacto con ellos, se encargará a los adivinos que realicen estas tareas en su nombre, pues ellos sí están preparados y conocen las técnicas que les permiten establecer un contacto con los seres y las fuerzas del más allá.
Son numerosas y muy distintas las técnicas empleadas. Desde oráculos de todo tipo y ordalías hasta la adivinación mediante huesecillos de animales, pequeños palitos o simientes que según la disposición que adquieren sobre el suelo o el tablero al ser arrojados por adivino éste hará la interpretación pertinente. Los tableros yorubas llegan a ser verdaderas obras de arte. Conocidos son los oráculos baulé de ratones y la adivinación mediante las huellas dejadas sobre la arena por el zorro pálido de los dogón. El adivino ha trazado sobre la arena un complicado tablero con una serie de signos cabalísticos dispuestos según un orden establecido. Atraído por un cebo, el raposo pisoteará la arena durante la noche dejando unas huellas que serán interpretadas por el adivino. La lectura de las entrañas de los animales o de los signos producidos por las nueces de cola o los cauris dispuestos sobre las distintas bandejas adivinatorias o los movimientos de la llama de una vela son algunas de las numerosas formas de geomancia de uso habitual entre las sociedades tradicionales africanas. El adivino conoce la técnica que le permite hacer las preguntas correctas para poder leer e interpretar adecuadamente las respuestas.
El adivino es un personaje importante en las sociedades tradicionales, temido y respetado que se gana la vida con su trabajo. Normalmente es independiente a pesar de estar muy cerca de la corte de algunos reyes. Acudirán a él para todo tipo de consultas concernientes a la vida y a la muerte, la salud de los animales como de las personas, la fertilidad de los campos como de las madres, sobre los viajes, las guerras, la riqueza y la pobreza, todos los temas que puedan afectar al hombre o a la naturaleza son de su competencia. Es un psicólogo profundo, un conocedor de la naturaleza y de las virtudes medicinales de las plantas, de la astrología y muy especialmente de las mitologías. Goza de un gran prestigio. La adivinación y la magia están muy ligadas, es difícil saber en dónde acaba una y empieza la otra. La fuerza que se maneja en la práctica de la magia es sobrenatural pero no es sagrada. Se requiere una técnica y un ritual y al igual que en la adivinación son poderes y técnicas que se transmiten.
Para los pueblos animistas, la mayoría de las cosas, especialmente los elementos de la naturaleza, tienen un espíritu o un alma. Estos seres inmateriales, que participan de la divinidad, intervienen normalmente en la vida de los hombres. Su presencia y participación es constante en todas las actividades individuales y colectivas de la sociedad.
Para que estas fuerzas del más allá sean favorables a los humanos, hay que acudir a intermediarios dotados de ciertos poderes y conocimientos y acostumbrados a tratar con estos seres como son los adivinos, curanderos o sacerdotes, que en la mayoría de los casos suele ser el herrero, personaje temido y admirado por sus grandes poderes. Este especialista, sacerdote, médico o adivino, cura los males del cuerpo y del alma, ya que las enfermedades del cuerpo son causadas por espíritus malignos y las del alma se deben a perturbaciones infligidas por los espíritus que no han recibido las debidas atenciones.
Estos seres espirituales pueden ejercer sobre los vivos una influencia benéfica o maléfica según las atenciones u ofrendas que reciban. El adivino o curandero conoce las virtudes de las plantas y sus poderes curativos al tiempo que es especialista de las prácticas mágico-religiosas que le permitirán entrar en contacto con los seres del más allá y mediante los ritos oportunos sabrá captar las fuerzas positivas de los difuntos y de los genios de la naturaleza para sanar las enfermedades del cuerpo o del alma o mediante las prácticas adivinatorias encontrar el remedio a los males de su paciente.
Normalmente piden a su cliente que mande esculpir una estatua que tenga una relación con la finalidad a la que se destina su demanda. Una vez sacralizada mediante los ritos adecuados por el adivino, le servirá de protección y, con frecuencia, deberá honrarla con ofrendas y sacrificios para mantener su eficacia y que les sea siempre propicia.
HECHICEROS
En el hechicero, el curandero, el nganga o sacerdote especializado en consagrar los fetiches, y en tantos otros personajes, emparentados con las fuerzas espirituales y especializados en los contactos con los seres del más allá, hay una fuerza benéfica que se desprende de su persona y que sirve para aliviar, curar, orientar o instruir. La función protectora, terapéutica y adivinatoria son las características esenciales de la magia africana.
Estos grandes iniciados poseen facultades espirituales que les permiten, al igual que los Brujos, curar a los enfermos del cuerpo y del espíritu gracias a sus grandes conocimientos de los remedios naturales y a su capacidad psicológica, desdoblarse o salir del cuerpo físico, manifestarse al mismo tiempo en dos lugares distintos, fenómeno de la bilocación, leer el pensamiento, interpretar con clarividencia, pero siempre para hacer el bien. Están a la disposición de quien acuda a solicitar ayuda y actúan a la luz del día, es lugares accesibles para todo el mundo. Sin embargo, hablar de brujo en África es hablar de la magia negra, de las malas artes para dañar y perjudicar a alguien, de las invocaciones al demonio y de la práctica de ritos satánicos para conseguir sus malvados fines. Actúan de noche y a traición exigiendo a su cliente una elevada remuneración o haciendo que éste les permanezca sometido de por vida.
En muchas etnias africanas hay una máscara encargada de alejar a los brujos del poblado. Puede existir una confusión entre la terminología francesa y la española. Brujo es el “sorcier”, aunque normalmente esta palabra se traduce al español, indebidamente tratándose del África francófona, por hechicero. Lo que en español entendemos por “hechicero” sería más bien en francés “féticheur”, término cuya traducción no existe en nuestra lengua y que convendría traducir por “fetichero”. En los pueblos islámicos reciben el nombre de marabout, a un mismo tiempo, sabio, santón y curandero.
Nganga es el término empleado en gran parte de África, especialmente del África central. Se accede a Nganga después de una severa y minuciosa preparación durante varios años. La vocación se despierta, con frecuencia, a raíz de una iluminación transmitida por un Nkissi durante un sueño. Su periodo de formación tiene lugar en el bosque sagrado, fuera de las miradas de los curiosos, guiado por su experimentado maestro que le enseña a conocer las propiedades de las plantas, la psicología de los humanos y el comportamiento de los animales. Debe conocer las distintas composiciones de los bilongo (cargas mágicas) según la aplicación que hayan de tener, los rituales y sones musicales que acompañarán a las distintas ceremonias de curación, magia o adivinación así como un profundo conocimiento de la etnia, de su cosmogonía y de las prohibiciones que puedan pesar sobre la tribu. Las ceremonias suelen ser bastante aparatosas, en función de los fines que se deseen perseguir. El Nganga se pinta el rostro con los colores rojo, blanco y negro, al igual que las llamadas máscaras de hechicero Bakongo, revestido con llamativas pieles de animales y cubierto de cauris, plumas, cuerdas, candados, cuernos, amuletos y todo aquello que pueda impresionar a los asistentes.
Normalmente todos estos personajes dotados de poderes extranaturales ejercen su actividad por medio de figuras normalmente de madera portadoras de cargas mágicas y de numerosos amuletos que reciben el nombre de fetiches.
79 piezas · página 2 de 4

Esta esteatita conocida como piedra Mbigou se extrae en las canteras de la localidad del mismo nombre, en la provincia…
FEC-17

Relicario destinado a usos rituiales dentro del culto a los antepasados.
RLC-17

Piedra tallada, más bien aplanada, con dos caras opuestas por el cráneo y dos caras en la parte plana inferior, una a…
MYA-17

Mujer arrodillada con las manos sobre los muslos, cerca de las rodollas, en posición de orar.
EFM-18

Terracota · Altura: 7.00 cm
MYA-18

Parece ser que el caballo fue introducido en África , especialmente al sur del Sahara, según las excavaciones arqueológicas y algunas pinturas…
FEC-19

Cuerno de koba o hipotrago macho, antílope caballo, que lleva en su interior semillas para marcar los ritmos adivinatorios.
MYA-19

Serpiente utilizada en las prácticas adivinatorias. Se trata de la cobra escupidora abundante en el oeste africano.
MYA-20

Madera y policromía marrón oscuro, negra, roja y blanca · Altura: 28.00 cm
EMS-21

Madera, cuero y pigmentos · Altura: 11.00 cm · Anchura: 28.00 cm
MCYC-21

Las estatuas Nkissi de los Kongo, al igual que todos los Nkissi, son figuran protectoras que adquieren su fuerza y poder despues…
MYA-21

Personaje en actitud de concentrada meditación. Perteneciente a la familia Yombe-Bakongo.
EMS-22

Máscara casco que representa un mono con algunos rasgos humanizados.
MCYC-22

Mujer montada en una cabalgadura. Escatificaciones ventrales y collar de cuentas amarillas en la cintura.
MYA-22

La sacerodotisa al igual que el adivino y el curandero o el hechicero se encarga de establecer contacto con las fuerzas espirituales…
MYA-23

Para los pueblos animistas, la mayoría de las cosas, especialmente los elementos de la naturaleza, tienen un espíritu o un alma.
MYA-24

Para los pueblos animistas, la mayoría de las cosas, especialmente los elementos de la naturaleza, tienen un espíritu o un alma.
MYA-25

Escultura animista de estilo colono.
COL-26

Estatua de un hombre sentado en un taburete. Piernas flexionadas.
EMS-31

El iboga es una potente droga que se extrae de una raíz y que ejerce una gran influencia en la vida social…
FET-33

Cuerno, cuerda, paleomonedas, cascabel, madera, muñecos, objetos mágicos, índigo · Altura: 45.00 cm · Anchura: 10.00 cm
FET-40

Elegante y artística figura de sacrificar encargado de realizar los sacrificios destinados al culto a los antepasados y a los distintos ritos…
EMS-52

Las portadoras de copa o “estatuas de mujer mendigo” suelen corresponder al conocido estilo de Buli, del maestro artesano que hizo famosas…
EFM-73

El culto Gelede, practicado principalmente por los Yoruba occidentales, es un culto en honor de las mujeres de edad vivas o difuntas.
EFM-78