Oraculos Y Altares

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Texto del catálogo original

ORACULOS

El oráculos es la respuesta de una divinidad a la pregunta formulada por un creyente. También se aplica la palabra al rito mediante el cual se hace la invocación e incluso a los objetos materiales que sirven durante estos ritos. En las sociedades tradicionales o animistas el hombre común se considera muy poca cosas para osar dirigirse directamente a una divinidad y por temor a ofenderla o a desencadenar su ira a dirigirá a las divinidades a través de un mediador, especialista en estas negociaciones con el más allá, como suele ser el hechicero, el sacerdote o el adivino.
En todas las épocas y en todas las civilizaciones el oráculo ha desempeñado una función esencial para resolver los problemas de los hombres obteniendo los favores de las potencias del más allá. El oráculo no es únicamente un medio empleado en la adivinación, sino que permite descubrir lo que está oculto u obtener la ayuda o clarividencia para tomar una decisión.
De entre todos los prácticas adivinatorias empleadas en África una de las más conocidas en el mundo occidental es, sin duda, el oráculo de ratones baulé, aunque fueron los Guro los primeros en emplear este tipo de oráculo. Se trata de un recipiente de madera, con dos pisos en el interior. En el piso inferior, separado por una pequeña plataforma o suelo del superior, introduce el adivino un pequeño ratón en ayunas. En el piso superior ha dispuesto previamente unos bastoncillos, unos trocitos de madera o caurís colocados en una posición determinada. Añade algo de arroz, cereal o cualquier otro alimento. Atraído por el olor de la comida el ratoncillo sube, a través de un agujero previsto con este fin en la plancha de separación de ambos pisos, y al comer los alimentos desplaza los bastoncillos o caurís. Mientras tanto el adivino ha cerrado con su tapa el piso superior y pronunciado las encantaciones rituales. A continuación el nuevo orden de los objetos provocado por el ratón es interpretado por el adivino, sumido en meditación.
El ratón, como animal muy en contacto con la tierra, tiene una estrecha relación con la diosa de la tierra Asyé, esposa del Dios del Cielo Niamyé. También suelen utilizarse unos pequeños oráculos en los que se usa un grillo en lugar del ratón. También el grillo está en relación directa con la tierra.
Otro de los oráculos más conocidos es la bandeja adivinatoria Fâ de los Yorubas

ALTARES FAMILIARES

El altar familiar es un lugar sagrado destinado al culto de los antepasados y utilizado por, prácticamente, todas las etnias animistas del África negra. Es el centro de las energías vitales y el lugar por excelencia en el que entran en comunicación el mundo de los vivos y el de los muertos, o mejor dicho el de los antepasados, pues éstos no han muertos, simplemente han pasado a otra dimensión. En estos altares se guardarán, al abrigo de las miradas de los profanos, las estatuas, máscaras y demás objetos destinados a rendir culto a los antepasados. La mayoría de estas estatuas representan a los antepasados, otras se erigen para agradecer a una divinidad el servicio prestado. En ambos casos sirven para intensificar la devoción. Normalmente estos altares se erigen en una choza, llamada santuario, especialmente dedicada al culto. Aquí es en donde la familia celebrará sus ritos, oraciones, libaciones e incluso sacrificios de animales destinados a obtener el favor de sus difuntos. Y aquí es donde los difuntos transmiten su fuerza, sus consejos, sus enseñanzas y toda su ayuda a los que aún permanecen es este mundo de los vivos. La vida en el África tradicional es inconcebible sin esta interacción. Estos altares pueden revestir múltiple formas. A veces, como en el caso de algunas etnias, como los Igbo (Nigeria) con los Ikenga el altar puede reducirse a una estatua o incluso a una máscara.

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