Lista del catálogo histórico

A.- INSTRUMENTOS DE MÚSICA: CORDÓFONOS

Texto y organización del catálogo original · Jesús Arrimadas Saavedra

CORDÓFONOS.- Instrumentos de cuerda, harpas, liras. El sonido se produce por la vibración de la cuerda.

DONZO, N’GNI O LAUD AFRICANO

Instrumento melódico de cuerdas, tradicional en los países del África del oeste. Media calabaza seca y vacía, de forma esférica o alargada, recubierta de piel de cabra, servirá de caja de resonancia. De esta calabaza parte el brazo de madera en cuyo extremo se insertan las claves en las que se fijan las cuerdas, tensadas por un pequeño caballete de madera. De este montaje saldrá el sonido característico del N’goni. Originalmente, se piensa que tenía una sola cuerda y que era usado por los pastores peul.

Se distinguen fácilmente dos tipos de N’goni:
– El donzo n’ goni, compuesto de seis cuerdas y reservado tradicionalmente a los cazadores y el
– Kamele n’goni, compuesto de ocho cuerdas y que puede ser utilizado por cualquier persona.
Cuando al N’goni se le ponen 21 cuerdas se convierte en una Cora, instrumento de cuerda africano por excelencia.

La música, o mejor aún, el ritmo, es algo inherente al africano, tan indisociable como lo es la música de la palabra. De hecho la mayoría de las lenguas del oeste africano son muy musicales. Cualquier objeto capaz de percutir sirve para marcar el ritmo y para que quien lo oye se arranque a marcarlo. Los instrumentos musicales acompañan todas las manifestaciones de la vida social y religiosa. Ceremonias funerarias, ritos de iniciación, de fertilidad de la tierra o de la mujer, levantamientos de duelo o salidas de máscaras no se conciben sin el acompañamiento de los instrumentos que correspondan a cada ocasión, con la presencia permanente del tam tam o tambor. Los tambores hablan, transmiten mensajes y establecen un diálogo entre ellos. Es tambor es asociado a la persona.

Campanas y campanillas, koras y balafones, arpas de cuerdas y de láminas o sanzas, rascadores o awakos y la infinita variedad de tambores, metálicos, de madera y piel, de madera ranurada, móviles, fijos, de brazo, etc., sin olvidar las numerosas flautas, silbatos, cuernos, trompas y olifantes.

Algunos de estos instrumentos como las campanas, sonajeros y tambores de hierro tienen, además, como función, marcar los ritmos y las pausas de los procesos adivinatorios.

Los instrumentos musicales acompañaban a los griots para cantar o narrar las alabanzas a sus señores, contar historias o describir genealogías, formaban parte de las enseñanzas a los miembros de la comunidad, participaban en todo tipo de ceremonias y servían para enviar mensajes y comunicarse tanto con el mundo de los vivos como con los antepasados y las fuerzas sobrenaturales.

Como en el resto de las actividades cotidianas también en la elaboración de estos instrumentos se manifiesta el sentimiento estético del alma africana. Sin pretender fabricar objetos de arte, este concepto era desconocido para los africanos hasta la llegada del europeo, les gusta rodearse de lo bello. Desconocen el arte por el arte y por lo tanto el sentimiento artístico, pero viven, sin embargo, profundamente el sentimiento estético.

10 piezas · página 1 de 1