Lista del catálogo histórico

A.- ESTATUAS DE REYES, JEFES, GUERREROS Y PERSONAJES DE LA CORTE

Texto y organización del catálogo original · Jesús Arrimadas Saavedra

CABEZAS DE BENIN (NIGERIA)
Las cabezas conmemorativas parecen datar de la época de Ogiso. Estas cabezas son un símbolo de la continuidad y permanencia de la realeza. Estaban destinadas a honrar a los antepasados en los altares familiares, al tiempo que los embellecían. En un principio eran de madera o de barro cocido, difíciles de conservar a través de los tiempos. Estas cabezas que representaban al Oba eran la réplica del rostro de su propietario, en un tamaño equivalente a unos dos tercios del original. De la madera o barro se pasaban al metal, bronce, en realidad latón con importante proporción de cinc, con un orificio superior central en el que se introducía un colmillo de elefante finamente esculpido. El color resplandeciente del bronce o del latón ayudaba a alejar las fuerzas del mal.

Estas cabezas que representaban al Oba eran la réplica del rostro de su propietario, en un tamaño equivalente a unos dos tercios del original. De la madera o barro se pasaban al metal, bronce, en realidad latón con importante proporción de cinc, con un orificio superior central en el que se introducía un colmillo de elefante finamente esculpido. El color resplandeciente del bronce o del latón ayudaba a alejar las fuerzas del mal.

REINAS MADRES
En las culturas africanas todas las madres de los soberanos o de los jefes gozan de un respeto y de un estatuto especial ya se trate de matriarcados o de patriarcados. Estas mujeres ejercen un poder simbólico y espiritual pues de su vientre ha salido el poder y a veces ostentan un verdadero poder material. Normalmente tienen su propia corte y su función principal es la de aconsejar al rey a o al jefe. Mujeres de experiencia que conocen la genealogía del clan. Reina madre es un título que alcanzan al ser madres de reyes o de jefes, aunque no pertenezcan necesariamente a la realeza ni sean madre de rey. Existe toda una jerarquía desde la reina madre del jefe de un poblado a la reina madre del reino. Pero no es ni siquiera necesario ser la madre, puede tratarse de una tía, prima o hermana mayor. En África se da el nombre de “hermano” a todos los miembros una misma clase de edad y de un mismo linaje y el de “madre” a todas las mujeres de la generación anterior.

REINA MADRE ASHANTI (GHANA)
De entre todas las reinas madres africanas la que goza de una mayor celebridad es la Ohemmea, es decir la Reina Madre de los Ashanti. Contrariamente a las creencias populares la reina Madre Ashanti no es la madre del Rey, como en el caso de los Yoruba, sino la hermana, que es la única que en verdad puede ocupar este rango. No es una reina regente, en el sentido europeo, ni representa el poder real sino más bien la maternidad, aunque no haya concebido. Por su pertenencia a la realeza es una experta en la genealogía de los linajes reales lo que le confiere una autoridad concreta al elegir nuevo soberano, que no podrá ser nombrado sin su consentimiento y conservará su rango hasta elegido el nuevo sucesor. No desempeña funciones políticas, lo que no impide que sea la única persona que pueda aconsejar a su hermano o censurar su actitud y que goce de gran autoridad y de privilegios específicos, como poder tener relaciones carnales fuera del matrimonio. Su veredicto en requerido cuando no hay consenso entre las partes en cuyo caso preside una corte compuesta de asesores masculinos. No es sacerdotisa pero es la primera mujer que puede relacionarse espiritualmente con los antepasados femeninos.
Es la plañidera oficial en los ritos funerarios y de purificación. Y también puede participar en los ritos de iniciación de las jóvenes de algunos clanes.

REINA MADRE YORUBA ( NIGERIA)
En el siglo XVI el Oba Esigie, 1504-1550, instituyó el título de «reina madre», en honor a su madre Idia, o Iyoba, en reconocimiento a su ayuda en la lucha sucesoria contra su hermano Aruaran y más tarde contra el jefe de la ciudad de Igala, Ata. Fue nombrada su consejera y gozaba de poderes políticos equivalentes a los de un jefe tradicional aunque no tuviera un poder político oficial, asistida por su propia corte. En su calidad de madre del soberano reinante y reina viuda del soberano anterior su prestigio y poder han sido importantes y su función transmitida de generación en generación, desde la creación del título por Esigie. Pero no pudo volver a ver a su hijo a partir del momento en que éste se convirtió en Oba.

A partir de la muerte de Idia se creó la costumbre de hacer reproducciones simbólicas de su cabeza coladas en bronce. Estas cabezas son un símbolo de la continuidad y permanencia de la realeza. Estaban destinadas a honrar a los antepasados en los altares familiares, al tiempo que los embellecían. En un principio eran de madera o de barro cocido, difíciles de conservar a través de los tiempos. El latón, o bronce africano, además de perdurar a través de los tiempos, por su brillo resplandeciente tenía la virtud de alejar las fuerzas del mal.

Una de las cabezas más reproducidas es la de la reina madre adornada con la cofia real. Sobre los ojos, en la frente, hay tres escarificaciones en relieve. Su alto cuello está adornado por un ancho collar de perlas de coral a quien representa, sin duda, esta cabeza, como lo confirma su tocado, llamado «pico de pollo» que las mujeres de alto rango siguen usando en nuestros días. Este tocado, especie de capirote, va bordado con piedras semipreciosas y corales entrelazados, así como el alto collar de coral y las escarificaciones frontales.

GRIOTS

Músico, rapsoda, cantante, narrador, panegirista, historiador, genealogista, fabulista y literato el griot es esencialmente el maestro de la palabra, el garante de las tradiciones, la memoria social del grupo. Conoce los acontecimientos del presente y la historia del pasado, transmitida por sus padres y antecesores. Es la permanencia viva de la tradición oral. Conoce la genealogía de las familias y las formas antiguas de las lenguas. Es la enciclopedia de las culturas africanas. Acompañan a reyes, señores y notables en los grandes acontecimientos, ya sean lúdicos, bélicos o luctuosos. El griot ensalza y canta la reputación de su señor, sosiegan o enardecen el ardor de los combatientes, magnifican o destruyen una vida o la reputación de un reino y borran de la historia o hacen entrar en ella a un nuevo héroe legendario. Son, en suma, dueños de la palabra y de la tradición. Así se define el célebre griot mandingo Mamadou Kouyaté:

“Nosotros somos sacos de palabras, somos los sacos que encierran lo que ha permanecido secreto durante siglos. El Arte de hablar, carece de secretos para nosotros; sin nosotros los nombres de los reyes caerían en el olvido, somos la memoria de los hombres; mediante la palabra damos vida a los hechos y a las gestas de los reyes ante las jóvenes generaciones. Mi ciencia procede de mi padre Djeli Kedian que la obtuvo del suyo; la Historia no tiene secretos para nosotros; enseñamos al vulgo lo que queremos enseñarle, y somos nosotros quienes poseemos las doce llaves de las puertas del Mandingo… “ Djibril.Tamsir. NIANE, Soundjata ou L’épopée Manding.

34 piezas · página 1 de 2