ESPECIFICACIONES:
Ref. : EFM-116
Sección : DIVINIDADES Y FIGURAS PROTECTORAS
País : COSTA DE MARFIL
Etnia : LOBI
Época de la Pieza : Mediados del siglo XX o anterior.
Materiales / Técnica : Madera
DESCRIPCCIÓN:
Los Lobi ocupan parte del norte de Costa de Marfil, al norte de la reserva de fauna de Buna y al sur de Burkina Faso. Son un pueblo de agricultores y de cazadores. Los Lobi creen en un Dios Supremo “Thangbo Thu”, creador del universo que interviene en la vida de los hombres por medio de una multitud de Thils, espíritus invisibles cuya misión es proteger a los hombres y de los “Kontuor”, genios del bosque o de la tierra, pequeños seres pilirrojos que pueden manifestarse a los hombres de forma visible. Los Lobi organizan sus comunidades en torno a estos espíritus de la naturaleza, porque cuando se les honra manifiestan su benevolencia bajo la forma de lluvias abundantes, buena salud para las personas, animales y campos, y nacimientos numerosos, si se les ignora enviarán epidemias devastadoras, sequías y sufrimientos. Estos espíritus transmiten a los adivinos las leyes que los adeptos deben seguir para recibir su protección. Estos espíritus son representados por medio de los “bateba”, esculturas talladas por sus propietarios, especialmente por los jefes de familia. Para ello, los thils han pedido a los humanos que hagan una estatua del antepasado fundador del linaje para perpetuar sus conocimientos a lo largo del tiempo, ya que a través de la palabra venerada de los antepasados se revela su mensaje silencioso. Lo importante de los “bateba” no es su estética sino su fuerza mágica, su capacidad de acción y de protección. Estos bateba destinados a proteger a sus propietarios, se colocan en las tumbas, en los rincones oscuros de las casas o en los altares familiares junto a otros muchos batebas que encarnan a otros tantos espíritus, pues también son muchos los peligros que acechan a los hombres. La mayoría de los bateba son mascilinos, pero los hay también femeninos. Con frecuencia los bateba masculinos son representados con senos bastante prominentes lo que les confiere un aspecto hermafrodita. Las estatuas femeninas se llaman Thilburu y son estatuas de los altares familiares. Los peinados de los bateba son generalmente lisos. Siguiendo las instrucciones de los hechiceros se construyen también altares en el interior de las viviendas o sobre los tejados. Los bateba, normalmente de madera aunque pueden estar también esculpidos en piedra, son pequeñas estatuillas que pasan raramente del medio metro, no llegando algunas a los diez centímetros. Normalmente se tallan en maderas blancas y blandas aunque también los hay en maderas rojizas y densas. Los bateba duntundora se encuentran entre los de mayor tamaño y tienen virtudes apotropaicas asegurarán una protección a cambio de ofrendas y con su aspecto agresivo alejarán de las familias las fuerzas de mal. Otros bateba, encarnarán a distintos Thil, que serán reconocidos por su actitud. El Thil peligroso se presentará con los brazos levantados o abiertos mientras que otros más pacíficos adoptarán una actitud normal, de brazos que penden a lo largo del cuerpo e incluso podrán representar a una mujer o una maternidad, símbolo de la fertilidad y de la riqueza que inundará la casa. Estas estatuillas sirven para comunicar con los espíritus que les invaden, los thils, que son los ancestros del clan y del matriclan y que rigen la vida cotidiana de la gente. En pareja, los bateba favorecen la fertilidad de la mujer y especialmente el nacimiento de gemelos. El nombre “bateba” significa “los remedios que murmuran palabras oscuras”.
Los bateba femeninos reciben el nombre de thilburu y son estatuas que reciben culto en los altares familiares. Se trata en esta ocasión de una pequeña estatua de tosca realización, tallada probablemente, como es muy frecuente, por un miembro de la familia. Fisura de edad en la espalda. Pátina del tiempo.
LOCALIZACIÓN