Pende

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Texto del catálogo original

Los Pende viven en una zona situada entre los ríos Loango et Kasai, en la RDC. Su área se extiende hasta el norte de Angola donde vivieron en otros tiempos. Este pueblo está formado por numerosos grupos territoriales, en clanes familiares, dirigidos por los jefes de familia de más rango en la jerarquía familiar, siendo los más importantes los Kwilu al oeste y los Kasaï al este. Carentes de un poder centralizado estos pequeños reinos o jefaturas están presididos por un jefe familiar, Djigo, cuya función es más bien religiosa, servir de intermediario con los antepasados, mvumbi, para que favorezcan al clan. Aunque en la actualidad viven de la agricultura fueron originariamente guerreros y cazadores desconocían el hierro hasta que, cuenta la leyenda, llegó el herrero Bembo Kalambo que enseñó a su pueblo a fundir el mineral y a forjar el metal además de enseñar a tejer a los hombes y la alfarería a las mujeres. Ngombe, su mujer enseñó a cultivar y a cuidar los ganados.
Como en muchas etnias africanas los jóvenes se organizan por clases de edad y deben superar las pruebas establecidas en la iniciación que finaliza en la etapa adolescente con el rito de la circuncisión. Tienen gran variedad de máscaras que utilizan en sus ceremonias.
A pesar de ser un pueblo matriarcal el arte de la escultura se transmite de padres a hijos. Sus máscaras se emplean principalmente durante el culto minganji. Esculpen pocas estatuas pero poseen gran variedad de máscaras, al menos más de sesenta, con frecuencia antropomorfas pero también zoomorfas. Son conocidas sus máscaras de “enfermedad”. También sus diminutas máscaras en marfil, madera, hueso y hasta de plomo que se llevan colgadas del cuello. Trabajan normalmente maderas ligeras, con frecuentes adornos de rafia o fibras vegetales. Domina la pigmentación en negro, blanco y ocre.

Son conocidas sus máscaras de enfermedad, llamadas “mbangu”, son actualmente máscaras de diversión. El rostro deforme de las llamadas máscaras de enfermedad representa en el arte africano los efectos de una crisis epiléptica que es, supuestamente, una manifestación de los espíritus. La oposición del color blanco (color de los espíritus de la muerte) de media parte del rostro a la otra media de color negro (símbolo de las enfermedades y minusvalías) es también la imagen del combate entre el bien y el mal.

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