Arpa Sanza
Bakongo · República Centroafricana
Referencia: CORD-2
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- Altura
- 25 cm
- Material
- Madera, hierro, hueso.
Existía Dios, y también la imaginación, que estaba dormida en un rincón de su cabeza… Un día, Dios dijo a la imaginación: ¡Ah, me aburro! ……
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Descripción original completa
Existía Dios, y también la imaginación, que estaba dormida en un rincón de su cabeza… Un día, Dios dijo a la imaginación: ¡Ah, me aburro! … Entonces la imaginación dijo a Dios: Pues entonces fabrícate una sanza, y así cuando la toques no te aburrirás, verás como no te aburres. ¿De verdad? le dijo Dios. ¿Y tú me preguntas si es verdad? respondió la imaginación, ¡pues si eres tú quien me ha creado debes saber que es verdad! Entonces Dios fabricó una sanza y se puso a tocarla. El primer sonido creó la luz, y la luz fue un sol que se enganchó en el cielo, de donde no descenderá jamás… Y Dios siguió tocando, embriagándose de música hasta un punto en el que ya no vio lo que ocurría a su alrededor. Y es que cada vez que tocaba una nota, ¡nacía un ser humano! Y así es como Dios pobló la tierra, con una sanza.
Fred Hidalgo recogió por escrito esta leyenda contada a Francis Bebey, una noche en Nairobi (Kenia) por un vigilante nocturno.
Información técnica adicional
- Anchura
- 11 cm
- Época atribuida
- Segunda mitad del siglo XX
Datos transcritos del catálogo original; no son una comprobación física reciente.
País en el mapa
República Centroafricana. Se muestra el país asociado al catálogo, no la ubicación actual de la pieza.
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