
Urna Funeraria
El término Bura se refiere a un conjunto de lugares centrados en un vasto territorio situado en la zona mediana del valle…
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Lista del catálogo histórico
Texto y organización del catálogo original · Jesús Arrimadas Saavedra
La palabra terracota viene del italiano terra cotta o tierra cocida. La arcilla, el barro es el componente de lo que se ha universalizado bajo la palabra terracota. Sin ninguna duda es el barro el material más antiguo de la humanidad del que el hombre se ha servido para dejarnos su recuerdo a través de los siglos. Es el material más sencillo de trabajar, sólo hacen f alta las manos para modelarlo y darle forma. Se han encontrado vestigios humanos fabricados en terracota que se remontan a varios milenios. El hombre construyó con barro los primeros recipientes que le sirvieron para contener los alimentos. De barro fueron también los primeros adornos que sirvieron para embellecer a las mujeres, como así lo demuestran las cuentas de collares aparecidas en distintos yacimientos. En los principios bastaba barro y sol.
A medida que el hombre se fue civilizando fue elaborando objetos cada vez más perfeccionados. Muchos de ellos tuvieron un marcado sentido religioso, urnas funerarias, figuras votivas o estatuas de altar. Otros representan hombres desnudos o ataviados incluso con magníficas galas, según las culturas, y también los animales son representados.
La arqueología demuestra que muchos pueblos africanos tuvieron en épocas remotas artistas que dominaron perfectamente estas técnicas, algunos han destacado sobre los demás con mayor o menor grado de elaboración, como Djenné, Nok, Sokoto o Katsina. Otros, por el número de obras encontradas o por la originalidad de sus producciones, como los Bura de Niger, los Komaland de Ghana o los Sao del Tchad.
Y, prácticamente, no hay década en la que no aparezcan nuevos vestigios de civilizaciones perdidas, como es el caso muy recientemente de las piedras talladas de Gohitafla en Costa de Marfil.
UNGÜENTARIOS
De metal, cristal o con la mayor frecuencia de cerámica, el uso del ungüentario se remonta a la noche de los tiempos y a todas las civilizaciones. Destinados a contener ungüentos medicinales, sustancias mágicas, cosméticos, bálsamos, afeites u otras pócimas de origen animal o vegetal su empleo es tan diverso como su contenido. Bálsamos, pomadas o cosméticos conceden un uso casi restringido destinado a realzar la belleza de la mujer, bien que muchos hombres se aplican afeites para participar en determinadas ceremonias. Otros tipos de ungüentos están destinados a las curaciones, sanaciones de enfermos, encantamientos mágicos y prácticas adivinatorias.
Estos ungüentarios provienen de la región de Djenné, Mali, y la datación de las figuras encontradas hasta el presente se sitúa entre los siglos XI y XVI.
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El término Bura se refiere a un conjunto de lugares centrados en un vasto territorio situado en la zona mediana del valle…
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Urna de menor altura que las habituales, pero más ancha. En su centro dos líneas paralelas en relieve rodean todo su perímetro.
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El término Bura se refiere a un conjunto de lugares centrados en un vasto territorio situado en la zona mediana del valle…
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Barro cocido, llamado terracota
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